EDITORIAL | El Estado es la opción irrenunciable en una sociedad democrática.

YPF_antigua
Por Daniel do Campo Spada
(TV Mundus)

Las oligarquías transnacionales están dibujando un nuevo mundo que está en plena tensión, en un vértice del que saldremos (con mucha desgracia en el medio para los pueblos) hacia un nuevo planeta seguramente más injusto y sin esperanza. La Inteligencia Artificial es el arma más poderosa que han logrado instrumentar para el control definitivo de las personas. Esto lo advertimos desde todas nuestras publicaciones en el Grupo TV Mundus (PED, Eco Informativo, Komunicación, etc.) y también hay ríos de nuevos estudios y manifiestos que lo advierten, desde el libro de Jorge Millones (“Inteligencia Artificial y Estupidez Colectiva” ) hasta Luis XIV, el Obispo Primado de los Católicos Romanos (Encíclica “Magnífica Humanitas” ). Pero como hay una ley insalvable de que los ciclos y los imperios un día caen, la pregunta es qué vendrá.
Uno de los intelectuales más lúcidos que América Latina tiene en el siglo XXI es el boliviano Álvaro García Linera. En una publicación en la revista Ant/agón de España que fue republicado por el matutino Página/12 de Buenos Aires, traza una prospectiva que indica un camino que ya empezó. Las principales economías, en pleno discurso neoliberal, están diseñando una creciente presencia de los Estados, cuando escribe que “el FMI calcula que las políticas proteccionistas en el mundo han saltado de 74 en 2009 a 2845 en 2026, y la mayoría se concentra en los países más desarrollados. (Global Trade Alert. 2026)” .
En realidad, quienes parecen ir en contra de esa nueva tendencia son los protectorados estadounidenses de Venezuela y Argentina. En un caso secuestraron al Presidente Nicolás Maduro y en el segundo impusieron junto a una gran conspiración sionista al primer Presidente judío de la historia del Río de la Plata. Estas dos naciones, junto a Perú, (que ya es un país fallido) son hoy el paradigma de países con todo libre en manos de los poderosos, justo cuando las potencias occidentales (con Estados Unidos a la cabeza seguida de Europa). En esa lista hay que incluir a países que ya se han derrumbado hace rato y naturalizan su decadencia como Chile, Ecuador, Panamá o El Salvador. El propio dictador Donald Trump, al que responden la mayoría de los regímenes continentales hace fuerte la presencia del Estado y del mercado interno, algo que los latinoamericanos re-semantizan, pero en favor de Washington.
Volvamos a la Inteligencia Artificial (IA). La tendencia irreversible es que las organizaciones sean endógenas. ¿Para qué pagarían servicios a terceros si con esos sistemas pueden ser autosuficientes? Después de desplazar a los trabajadores humanos, reemplazarán a los proveedores o “partners”. Sin demanda no funciona el tecno capitalismo y allí llega el caos social, que solo puede contener la presencia de una organización del tipo estatal. Por ahora, en nuestro continente lo usan para reprimir, pero eso no puede ser eterno, a menos que la decisión sea aniquilar a las poblaciones.
La filosofía del Estado ha variado desde el origen marxista de verlo como respaldo de las burguesías. Aunque muchos de los Estados se convierten en protectores de las ganancias de los poderosos como bien decía Carlos Marx, en las potencias occidentales están comprendiendo que es la única alternativa para controlar a los nuevos tecno-oligarcas que se están quedando con el mundo porque superan a los Gobiernos y son muchos menos (en cantidad) de los que antes mandaban en la economía.
Si los Estados desaparecen, solo queda el caos. Pero esa situación inestable también reinará cuando el poder se usa solo contra las personas. No hay paradigma que admita que puede haber un mundo sin poblaciones. ¿Cuánto podrían aguantar? Los privados solo quieren ganar dinero y ese eje solo podría ser cambiado si damos lugar al Estado. Aunque la macro-tendencia parece estar del lado de los Peter Thiel, los Elon Musk, los Mark Zuckerberg, los Donald Trump, eso solo asegura que vamos al gran colapso. Quizás este presente despreciable nos supere en nuestra existencia biológica, pero en el largo devenir de la humanidad también caerán. Ya pasó muchas veces y la última fue cuando Francis Fukuyama decía que tras la caída del Muro de Berlín había llegado “el fin de la historia” en el que se habría impuesto el modelo de regímenes capitalistas con livianas representaciones electorales . Y ese triunfalismo fue nuevamente derrotado, aunque ahora parece contra-atacar con mayor virulencia.
Si todo es un péndulo, el extremo actual llevará más lejos cuando todo este presenta caiga.


1.- Millones, Jorge. Inteligencia Artificial y Estupidez Colectiva. Tecnocapitalismo en la era del no-pensar. Buenos Aires. 2025.
2.- León XIV. Carta Encíclica Magnifica Humanitas. Buenos Aires. Editorial Claretiana. 2026.
3.- García Linera, Álvaro. “El mundo que viene”. Buenos Aires. Página/12. 16 de agosto de 2026. Pág. 32
4.- do Campo Spada, Daniel. En busca del Modelo. Buenos Aires. Agencia TIP. 1991.