REGIÓN – Venezuela | Balance del 19 de abril: doce puntos claves

La marcha chavista fue multitudinaria.

La marcha chavista fue multitudinaria.

Por Misión Verdad (Venezuela).

Sin lugar a dudas el antichavismo espera la construcción de una fuerte conmoción política en Venezuela que permitiría avalar acciones de diversa índole desde frentes externos contra la Revolución Bolivariana. Esto implica propiciar desde las próximas horas un pico alto en el nivel de estridencia política, la propagación de la neurosis colectiva y llegar a nuevos niveles de escalada del conflicto en su variable violenta y pre-bélica a cargo de antichavistas movilizados en guarimbas.
Durante días, la derecha venezolana había convocado a sus seguidores a marchar el 19 de abril, intentando consagrar el objetivo de ir al centro de Caracas, sin permisos para ir al municipio Libertador y desafiando abiertamente a las autoridades que pretenden evitar enfrentamientos y choques. Trazaron vías rumbo al edificio de la Defensoría del Pueblo. Pero la convocatoria ha sido particularmente ambigua, pues llaman a sus seguidores anunciando al mismo tiempo una carnicería, un “genocidio” contra marchistas opositores, como el caso de Nitu Pérez Osuna. En la noche previa al 19 de abril, la fuerte tensión en la retórica opositora ya anunciaba muertes el 19 de abril endosándolas de manera automática al Gobierno venezolano, a la fuerza pública y grupos simpatizantes chavistas.

Golpe y contragolpe: crónica de asesinatos anunciados

En la mañana del martes 18 de abril, el diputado y dirigente de Primero Justicia Julio Borges se dirigió a las FANB animándolas a desconocer al Presidente de la República y a la cadena de mando. “Ustedes deben ser parte de la solución de las dificultades que atraviesa el país. Detrás de esos escudos hay hombres que no están de acuerdo con lo que está sucediendo y quieren un cambio”, señaló en un acto claro de sedición.

En horas de la tarde del 18 de abril, el Departamento de Estado publicó un documento advirtiendo una “represión criminal” y “violaciones de derechos humanos” a cargo del Estado venezolano con miras al 19 de abril, declarando de facto la producción de un golpe de Estado en Venezuela o un quiebre total del orden social, como es usual en la retórica intervencionista, en la voz de Mark Toner, vocero del Departamento de Estado. Este mismo vocero en diversas oportunidades operó en los micrófonos para defender a Al-Qaeda en Siria, llamándolos “opositores moderados”.

Casi como en una reedición de los hechos del 11 de abril de 2002, con muertes (asesinados por francotiradores tarifados) generadas para legitimar el golpe de Estado que sobrevino, el antichavismo intenta repetir el guión. Es esa la denuncia que hace el Ejecutivo venezolano, el cual la noche del 18 de abril anunció la activación del Plan Zamora en su Fase Verde como estrategia anti-golpe y de cara a evidentes amenazas al orden interno.

El presidente Nicolás Maduro anunció además la detención de actores infiltrados armados provenientes del interior del país y apostados en hoteles de Caracas y la detención de militares en servicio involucrados en una conspiración. Todos, inmersos en actos que se traducirían en sedición, sangre y violencia desproporcionada contra marchistas y simpatizantes de las fuerzas políticas en las calles.

El Tribunal Militar 1° de Control de Caracas decretó la aprehensión contra cuatro uniformados del Ejército por estar presuntamente involucrados “con fines conspirativos y planificación de acciones terroristas” según el expediente revelado por Últimas Noticias. También se busca a otros tres tenientes del Ejército que viajaron a Colombia a finales de marzo para consignar un informe a Luis Almagro. Los militares procesados son del Ejército y están identificados como primeros tenientes José Ángel Rodríguez Arana, Ronald Leandro Ojeda Moreno y Marco Antonio Briceño Camacho, y el capitán Víctor Asdrúbal Pereira Labrador. Todos fueron imputados por los delitos de rebelión, instigación a la rebelión, motín y traición a la patria. La investigaciones fueron iniciadas a mediados de marzo.

19 de abril en eventos

Desde la tensa mañana del 19 de abril comenzaron a acaecer concentraciones y movilizaciones de fuerzas chavistas y antichavistas en varias ciudades del país. El balance de eventos se desarrolló de esta manera:

-En primeras horas de la mañana, las FANB fijaban postura desde una posición claramente simbólica. Desde el Panteón Nacional, el ministro de Defensa Vladimir Padrino López envió un mensaje claro a quienes convocan a la sedición. Padrino recalcó que a pesar de los continuos ataques y mensajes dirigidos contra los integrantes de las FANB, que realizan sectores de la derecha venezolana vinculados a ejecutar un plan golpista y desestabilizador del orden constitucional del país, los soldados de la patria mantienen la paz como su única bandera, pues significa el resguardo de la tranquilidad de todos los venezolanos.

-Entendiendo que la movilización antichavista tendría como destino la sede de la Defensoría del Pueblo, el defensor y presidente del Consejo Moral Republicano Tarek William Saab fijó postura. Señaló este miércoles que las puertas del ente que dirige están abiertas permanentemente para recibir documentos de cualquier sector político, incluyendo la oposición, y que es completamente falso que se estén negando a recibir peticiones de ellos. Pero también destacó que “no es la vía llegarle a un titular de una institución nacional de derechos humanos a través de la amenaza, del amedrentamiento, a través del insulto y la ofensa”.

-Las movilizaciones comenzaron a activarse en diversos puntos de la Gran Caracas. El chavismo tomó el oeste por completo, mientras la oposición se concentró principalmente en lugares tradicionales del este de Caracas. La marcha del chavismo, a su vez, contrastó con la matriz de la “militarización de Venezuela”, propalada por ONGs del Departamento de Estado (Human Rights Watch) y presidentes de la región como Juan Manuel Santos, en la cual sólo habrían militares contra población civil durante la movilización de la oposición, intentado vaciar de contenido la movilización del chavismo y opacar su impacto, sumando folios al expediente de “Estado forajido”.

-Desde primeras horas de la mañana se conoció el caso de José Carlos Moreno, de 19 años, quien recibió un balazo en la cabeza en San Bernardino. De inmediato se propagó la versión de que se trataba de un marchista de la oposición que habría sido baleado por “colectivos chavistas”, pero familiares desmintieron tal señalamiento. Según la declaración de sus familiares recogida por el periodista opositor Víctor Amaya, el joven no participaba en la protesta.

-Cerca de las 3:30 pm, una mujer de 23 años de edad, identificada como Paola Andreína Ramírez Gómez, fue asesinada por un impacto de bala en la cabeza durante una guarimba en la plaza San Carlos de San Cristóbal, estado Táchira. Vecinos del sector San Carlos de Barrio Obrero alegaron que la víctima no se encontraba en la protesta y fue alcanzada por una bala perdida que habría sido disparada en una refriega que ya tenía varias horas, entre violentos antichavistas versus autoridades policiales, según una periodista del diario La Nación de Táchira. El Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, anunció que se desarrollan investigaciones sobre los casos. Estos dos hechos enmarcados en una gran maniobra de intoxicación mediática dirigida a endosar las responsabilidades a las fuerzas de seguridad del Estado y a organizaciones chavistas (“los colectivos”), que más allá de su carácter específico, sigue solidificando el terreno mediático y psicológico sobre la supuesta represión y la violación de derechos humanos por parte de “grupos armados”. Asimismo el Defensor denunció que durante protestas violentas en el municipio Los Salias del estado Miranda, un sargento de la GNB fue asesinado por disparos de un francotirador.

-En horas de la tarde, marchistas de la derecha que iban por la autopista Francisco Fajardo rumbo al municipio Libertador, hacia el centro de Caracas, fueron repelidos por fuerzas de seguridad evitando un choque de estos con la concentración chavista. En redes circularon imágenes de manifestantes cruzando el río Guaire para eludir gases lacrimógenos, en lo que parecía ser una puesta en escena con bastante simbolismo, pues el río Guaire en Caracas es un acueducto a cielo expuesto adonde van los excrementos de la ciudad. Básicamente, la concentración opositora fue afectada por la alta dispersión de los puntos de convocatoria, los que terminó confinándolos a zonas habituales del este en medio de escaramuzas violentas donde fueron atacados varios edificios públicos. La contención de algunos focos de violencia callejera en los alrededores de la Francisco Fajardo y El Paraíso, se centralizaron nuevamente en la Plaza Altamira donde hubo destrozos e incendios a instituciones públicas en la Torre Británica.

-El chavismo se movilizó hasta la avenida Bolívar de Caracas, llenándola de punta a punta en una demostración de fuerza. Luego de colmar las avenidas Libertador, Nueva Granada, Urdaneta, entre otras, la concentración en la avenida Bolívar tuvo su punto alto. El presidente Nicolás Maduro se apersonó al cierre del acto, para dar un discurso dirigido a moralizar al chavismo y a convocar a mantener la alerta de cara a la coyuntura y arremetida golpista.

-El chavismo preservó su capital simbólico de proteger la calle y sus espacios en paz. El factor de fuerza en la movilización fue clave, al desplazar militancia en el oeste y centro de Caracas con contundencia. Ese acto de fuerza cívica altamente cohesionada disuadió a sectores específicos del antichavismo que pretendían entrar al centro de Caracas en actitud triunfal y violenta.

La derecha solo quiere provocar muerte y caos para justificar la intervención extranjera. FOTO: MISIÓN VERDAD

La derecha solo quiere provocar muerte y caos para justificar la intervención extranjera. FOTO: MISIÓN VERDAD


-Lo que se anunciaba desde el antichavismo como un desenlace fatal y sangriento, donde se produciría el derrocamiento de Maduro, cede el paso a una nueva expectativa frustrada para los seguidores de la MUD y extras en la agenda Almagro. Ni siquiera hubo un tambaleo del poder político nacional, por el contrario, este resultó favorecido.

-El antichavismo plantea sostener la agenda de no abandonar la calle (con una nueva convocatoria para el 20 de abril de 2017), pero nuevamente quemaron expectativas, no ocurrió la gran conmoción esperada dada la desarticulación previa de planes de violencia y caos generalizado. En su alocución, el presidente Maduro señaló que un cabecilla de banda paramilitar apodado “El Jhefferson”, señaló a Richard Blanco de ser financista de asesinatos de marchistas opositores.

-El secretario de Estado norteamericano Rex Tillerson, durante una conferencia de prensa, dijo que su agencia está muy pendiente de lo que sucede en Venezuela, realizando gestiones desde la OEA, lo que debe ser entendido como un nuevo empuje por parte del Departamento de Estado para que la agenda de golpe no se desinfle. A este llamado ha respondido la dirigencia antichavista convocando una nueva movilización para el 20 de abril (con base a los mismos puntos de salida del día anterior), con el propósito de mantener en ascenso las expectativas políticas de un desenlace violento en Venezuela y sobre todo su capacidad de movilización y agitación política.

-Las manifestaciones violentas estimuladas por las vocerías del antichavismo, de acuerdo al comunicado emitido por el Departamento de Estado el día de ayer, gozan de legitimidad total por parte de la política exterior estadounidense, que ha amenazado con sanciones a Venezuela y funcionarios gubernamentales si contienen, de acuerdo a la ley, la gestación de escenarios violentos mucho más agresivos.