SOCIEDAD – Educación | A propósito de la violencia en las escuelas.

Tiroteo_escolar
Por Marcelo E Albornoz
(Mayeutica Educativa)

En principio, hablar de violencia en las escuelas , implica no desconocer ni soslayar la compleja y grave situación social imperante en donde la Institución Educativa debe actuar. Por lo tanto ,reconocer que en ella se reproducen todas las problemáticas que padece la comunidad. De acuerdo a ello , llegan así situaciones sociales que en algunas circunstancias la desborda y la supera , por lo tanto , todo lo que coadyuve a esclarecer este tema es de suma importancia política y educativa .
A priori, nosotros somos conscientes que sin cambios estructurales que tiendan a revertir la situación de pobreza y desigualdad económica y cultural, la promoción social solo a través de lo educativo se hará mucho mas difícil, recordando en palabras de Bourdieu lo siguiente: “Las sociedades económicamente avanzadas se caracterizan por el hecho de que la transmisión del capital cultural juega un rol determinante en la reproducción de la estructura social. Reproducción, no implica de ninguna manera ausencia de resistencia, de cambio, de distorsión, sino permanencia de una estructura de diferencia y de distancias”.1
En principio, cuestionamos que se califique a la grave situación que se está generalizado en todos los establecimientos educativos como de Violencia Escolar. No ,la violencia es social y se reproduce a lo largo y ancho de la Patria, sobre todo , en un contexto político gubernamental de absoluta crueldad y violencia verbal y simbólica, generado desde los más altos cargos institucionales. A partir de ello, los episodios violentos tienden a reproducirse a diferentes escalas en nuestra cotidianidad general .
A lo precedente hay que incluir la falta de inversión pública en general , pero particularmente en salud y educación , situación que está colapsando las capacidades de abordaje tanto en los hospitales como en las escuelas. En este último caso , la situación se ve agravada porque a las mismas , asisten nuestros niños , niñas y jovenes quienes aún se encuentran transitando el complejo proceso de la adolescencia .Por lo tanto, se encuentran en desarrollo de todo su ser y en condiciones ´más frágiles porque su subjetividad se vé impactada , sobre todo por los escenarios violentos y lesivos, tanto reales como virtuales a los que están expuestos . Sin ánimo de entrar en tecnicismos ,recordamos que de acuerdo a distintos textos y autores, la adolescencia es un proceso de transformaciones criticas en diversas fases, manifestándose principalmente en lo biológico, lo psicológico y lo social. Es por ello que ante esas criticas transformaciones el y la adolescente están sujetos a desequilibrios e inestabilidades extremas ,generándose lo que A. Aberastury denominó “síndrome normal de la adolescencia”, caracterizándose por el dialéctico proceso de resolución de duelos y pérdidas .
Asimismo resaltamos que la palabra adolescencia deriva de adolecer y según el diccionario enciclopédico Grijalbo en su tomo I significa: enfermar o sufrir una dolencia , la adolescencia es un período de desarrollo del ser humano comprendido entre la infancia y la edad adulta que difieren en su extensión e impacto de acuerdo a la clase social , nivel cultural y al género que pertenezcan .
Todo éste panorama ,encuentra a los docentes con una sobrecarga de tareas ; con una estructura organizacional superada por la insuficiencia de equipos de orientación escolar, sin los técnicos,profesionales y docentes jerarquizados para poder desarrollar un acompañamiento adecuado de las sinuosas trayectorias escolares de los estudiantes .A ésto se suma la sobre demanda de las familias,quienes se encuentran angustiadas y acosadas por un contexto económico desigual e inhumano.
Ante todo ello , en principio hay que rechazar los tratamientos e iniciativas demagógicas y punitivas que se presentan .Por el contrario, hay que reivindicar a la educación , a sus docentes y a la comunidad educativa como espacios de paz,respeto y diálogo, donde la socialización ,la promoción humana, las tareas de cuidados y la formación ciudadana deben primar . En ese sentido, debemos persistir y profundizar la dimensión teleológica ; axiológica y actitudinal de nuestra labor , independientemente del agobiante y degradante presente y hacerlo como una forma de resistencia contracultural a través de la cual debemos enseñar y poner en práctica los valores y las conductas humanas trascendentes para respetar la dignidad de cada persona y alcanzar de esa forma el bien común .
Para finalizar ,consideramos que tanto las autoridades como los docentes debemos reconocer al actual “ fenómeno cultural epocal ” como socio educativo, o sea como algo mucho más complejo que lo meramente cognoscitivo, por lo tanto, se deberá abordar como un problema multicausal y multidimensional, solo a partir de esa cosmovisión podremos adecuar nuestras medidas ;posturas y praxis para revertirlo.
Por último , tengamos presente que lo que antes funcionaba ahora no funciona, debiéndose principalmente su obsolescencia al enorme deterioro de lo social porque lo que cambió fue el contexto en donde nos debemos desempeñar signado por una profunda violencia, exclusión y deshumanización. Ante ello, construiremos comunidad para consolidar más humanidad.